jueves, 23 de diciembre de 2010

sobre la puerta quemada


de nuevo la
cerilla muerta
sobre el mármol

azufre consumido
sin permiso
casi con un grito
ahogado

tu mano dormida
mi voz apagada
los nudos corporales
que desaparecen
con la llamada
de la lluvia

el sonido de mis
nudillos sobre
la puerta quemada

de nuevo la cerilla
olvidada
con la boca ardiendo
la garganta aplastada

mi mano
tu voz
y el sonido
de mis nudillos
sobre la puerta quemada

2 comentarios:

  1. Tu mano ,su voz y el sonido imperceptible del adiós….te regreso la visita,es un lugar interesante,un abrazo

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